miércoles, octubre 13, 2004

EL HOMBRE NACE MALO POR NATURALEZA

Desde hace algún tiempo me di cuenta de que las personas pesimistas no existen; de los dos tipos que hay son los optimistas por un lado y por otro lado los realistas. Para el optimista aunque el cielo se hunda siempre habrá esperanza; por tanto no es difícil confundir a uno con el otro.El hombre es bueno por naturaleza, dice un filósofo; nace libre, ama la igualdad, y los males colectivos que cuartean su trayectoria proceden de una superestructura política o mental que lo deforman. He aquí un claro ejemplo de optimismo que no se ajusta a la realidad. Tuvimos la 1ª guerra mundial, la 2ª, si nos descuidamos nos encontraremos la 3ª; tuvimos el muro de Berlín, la Guerra del Golfo, la tan reciente guerra en Irak, el desdichado continente Africano muriéndose de hambre es una realidad hoy en día palpable, los integrismos religiosos, las organizaciones terroristas internacionales.... la lista es larga. Cuanta maldad para demostrar que el hombre tendía al bien, ¿verdad?. El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra dice un refrán; esto no sólo es verdad sino que además hay un pequeño detalle pasado por alto: acostumbramos a andar por caminos empedrados, es decir, siempre optamos por el camino difícil. Si no nos damos cuenta de ello no es sino por que endurecimos tanto nuestros pies como nuestro corazón que nos salieron pezuñas, de ahí nuestra insensibilidad. Ser más sinceros con nuestras ideas sería como nuestra piedra pomez, nuestra lija para nuestras endurecidas pezuñas. El hombre no nace bueno por naturaleza no, eso es un craso error; el hombre es malo por naturaleza y egoísta y hedonista, narcisista..... y puede que algún que otro “ista”. Las sociedades no corrompen al hombre por que las sociedades no entienden de moral ni ética, no tienen complejos, ni desesperanzas, no se sienten derrotadas, ni enfermas, sencillamente por que las sociedades son impersonales. Es el hombre quien crea sociedades y adjudica estos valores morales a su antojo, decir lo contrario es echar la culpa al muerto como se suele decir. Es evidente que para el optimista su esperanza habrá de ser más ciega que su fe.No trato de deprimir a nadie con este tipo de ideas, tan sólo de ser lo más objetivo posible, eso es difícil ya lo sé, pero me parece irrisorio ver como algunas personas contemplan la vida, sí; son capaces de hacerlo con esa expresión de guiño en los ojos cuando lo más acertado sería tenerlos bien abiertos, sobre todo por si se pasan algo por alto con tan mediocre guiño. En esta vida hay que estar alerta por lo que pueda ocurrir. Si quieres cerrar los ojos, adelante hazlo, pero cuando los demás estén de espaldas a ti,.... por si las moscas...
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