miércoles, octubre 13, 2004

POESÍA

Que difícil se vuelve todo
que difícil es, a veces,
no decir nada.
Para hacer poesía
no es necesario tanta palabra;
ni normas ni métricas
ni dogmas que destruyan el alma;
poesía es eso,
sólo un caricia, sólo una mirada;
poesía es tu vida cotidiana
sólo eso es poesía.
El cielo, la lluvia, el agua,
el viento, la noche opaca
el sol de la mañana,
las estrellas en el cielo
una luna enamorada.
Los versos sólo confunden,
no dicen nada,
para qué quiero entonces
tanta palabra, si sólo es
tristeza amontonada.
La poesía es un juego de la vida;
es lo que tienes, lo que no se olvida.
es todo y es nada,
eres tú y soy yo, el cielo estival,
la colcha de tu cama.
Es tu tristeza, es tu alegría,
es lo que nunca se dice con palabras.
Es el ruido del mar en una caracola,
el suelo que pisas, las lágrimas que lloras;
tu vista cuando la alzas
y ves el lejano horizonte, al final del día,
con su luz extenuada, casi apagada.
Poesía es lo que sientes
no lo que escribes.
Poesía es mucho.
Poesía es tu prenda favorita,
la más vieja, la más raída.
Poesía es lo que quieres
Y otras veces lo que odias.
Poesía es una ironía
que sólo se expresa con unos versos.
poesía es encender la mecha
al pie del cañón.
Poesía es fallecer en un papel
y renacer de nuevo en él.
Poesía no es decir mucho;
Es decirlo todo;
es acercarse a esa ventana
que no sabías que tenías;
que tu corazón ignoraba.
Poesía es tantas cosas a la vez
que fracasé en el intento
pero no entristezco
por que sé
que poesía no es lo que escribo
mas sí lo que siento.
Poesía es matar el papel
como mejor sé:
guardando silencio.

Nota: En uno de esos momento en los que cuando, a pesar del sueño, un simple sentimiento me mantiene sin poder dormir, me levanto y escribo. En esta ocasión mi empeño giraba en torno a un abstracto concepto: La poesía. ¿Qué es la poesía?. Tantos poetas han tratado de expresar inútilmente esto que no les quedó más remedio que resignarse a fracasar ante tan osado propósito. Es cierto que muchos escribieron palabras realmente sublimes, llenas de elocuencia y sabia verdad, pero aún así, quedaron muy lejos del objetivo deseado. Yo no fui menos que el resto de esos intrépidos creadores de versos y palabras y casi por intuición busqué también una idea definitoria, aunque no definitiva de lo que atormenta a quienes nos gusta jugar con el lenguaje. Como se puede ver al final del poema, mi objetivo inicial de definir lo indefinido me lleva a un rotundo fracaso que soy capaz de reconocer, sin temores de ninguna clase. Era un reto demasiado forzado ilustrar con palabras y darle forma a la simplicidad de lo que un verso puede llegar a expresar, paradójicamente, utilizando el verso como instrumento.
Portal Literario para escritores noveles