sábado, enero 22, 2005

ESTOY HARTO DE TEOLOGÍAS (odium teologicum)

Estoy harto de esas teologías simplistas capaces de reducir el Todo a un minúsculo pensamiento humano. Lo universal no es simplificable ni reducible. Dios es la materia pensante, es la voluntad de lo concreto. La teología es una réplica exacta de eso que llamamos MENTIRA pero dicho con diplomacia, es decir, un eufemismo donde no ofendemos a nadie y todos quedan satisfechos. La mentira está constituida por lo irracional y lo absurdo. El dios se forma a partir de una idea.

Dentro del ámbito teológico todo son desaprobaciones: el sexo, las drogas, la muerte voluntaria y racional –eutanasia-, el aborto... Los “sabios” de la moral esgrimen toda serie de argumentos aparentemente piadosos –pura farsa filantrópica- que para aquellos que poseemos un mínimo de raciocinio nos resulta repugnante ver como ensalzan impunemente tal involución humana y moral. La razón pura no se discute, debería ser dogma.

“Dios está en todas partes porque es omnipresente” dicen. Esto es cierto si tenemos en cuenta que dios es una idea. Estamos rodeados de ideas. Esta silla donde estoy sentado antes de ser silla fue idea, y también esta mesa, y esta lámpara, y esta bombilla que iluminan estas teclas de ordenador que también fueron idea antes de ser algo concreto y perceptible por nuestros sentidos. Dios no sólo es el objeto inerte al cual damos utilidad sino que también es el deseo de amar, es el sueño y también la química que hay en nuestro cerebro cuando soñamos, y reímos, y sentimos dolor. Dios es un cúmulo de experiencias que definen al individuo como tal y configuran su carácter y no una institución religiosa ni teologismo alguno.

El peligro de la teología es que convierte en materia reservada y exclusiva la moral y la ética. Para ello utilizan el adoctrinamiento religioso, las técnicas de control mental llamadas coercitivas. ¿Cómo?. A través del miedo. Monopolizando la religión se pueden hacer grandes logros en la voluntad humana: destruirla.

TEOLOGÍA: (Según definición del diccionario). Ciencia que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones. ¿La teología es una ciencia?. Para que esta se pueda considerar como tal ha de demostrar en primera instancia la existencia de dicho ser, pero como la creencia en Dios es dogma de fe pues no es necesario demostrar nada según ellos, es decir, esa parte se la saltan y pasan a la siguiente que consiste en estudiar sus perfecciones y atributos. Utilizando esa misma “lógica-católica” crearé yo mismo mi propia unicorniología. La unicorniología será una ciencia –fíjense que ya de antemano la he llamado ciencia- que se encargue de estudiar las perfecciones y atributos de los unicornios sin necesidad de demostrar que dichos seres mágicos existan. Ja, de proponer algo en todo caso propondría la ATEOlogía, es decir, la ciencia que se encargue de desenmascarar la mentira cristiana.

Una vez alguien me dijo que mi problema es que soy demasiado racional. No respondí a esta persona pero pensé: “Nunca se es demasiado racional”. Lo cierto, es que el problema no era mío sino de la persona que me lo dijo, pues si considera que la racionalidad forma parte de los defectos humanos entonces se puede concluir que esta persona tiene un problema, un serio problema. Lo que ocurre es que esta persona ni siquiera pensó lo que dijo; sé sobradamente que es tan racional como lo puedo ser yo. Si dijo aquello fue porque en ese momento necesitaba acusarme de algo para disculparse a sí misma sobre un determinado asunto.

Volviendo al tema de las teologías y del racionalismo sólo decir que no me gusta argumentar más de lo necesario, sobre todo porque excederse en planteamientos y reflexiones que no me dan de comer y me quitan el sueño – ya debería estar acostado- sólo me lleva a dar argumentos circulares, algo complejos y laberínticos que a veces, ni yo mismo consigo descifrar. Daré tiempo al tiempo para descodificar los códigos. Me iré a dormir. Buenas noches.
Portal Literario para escritores noveles