viernes, marzo 11, 2005

SOBRE EL SUICIDIO -¿es lícito?-

El suicidio es el crimen perfecto dice Fernando Savater. Es el único crimen donde el verdugo nunca será condenado porque él sólo se condena a muerte. Es el único crimen donde verdugo y víctima están de acuerdo. Sólo entonces existe un acto de complicidad entre ambos. "El suicida lo único que hace es renunciar a algo que ha sido un bien, y ha dejado de serlo. Tal vez uno pueda suicidarse incluso por amor a la vida. Uno ha amado tanto la vida y las cosas buenas que ella tiene, que no se resigna a aceptarla cuando carece de lo que la hacía apreciable."
(...)
"El suicidio, lejos de negar la voluntad, la afirma enérgicamente. Pues la negación no consiste en aborrecer el dolor, sino los goces de la vida. El suicida ama la vida; lo único que pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece." Arthur Schopenhauer (Alemania, 1788-1860).

jueves, marzo 10, 2005

AMOR, CHOCOLATE Y FENILETILAMINA

Desde hace aproximadamente un año vengo observando que la ingesta de chocolate en mi dieta habitual a aumentado significativamente, es decir, me gusta más, lo como más y me produce más placer consumirlo.

Hace apenas dos semanas leí un artículo en una revista que hablaba sobre la relación directa que hay entre el consumo de chocolate y el amor. La explicación es algo tan sencillo como que en el chocolate se encuentra una sustancia conocida como feniletilamina. Dicha sustancia se halla en nuestro cerebro especialmente cuando nos enamoramos.

Parece ser que la feniletilamina pertenece a la familia de las anfetaminas y sólo entonces, durante la presencia de esta primera, es cuando se produce eso que llamamos amor.

Hasta la fecha se han identificado algunas sustancias responsables directas de esta enfermedad psicosomática: dopamina, feniletilamina y ocitocina. Con el tiempo, el organismo se va haciendo resistente a sus efectos – y toda la “locura” de la pasión se desvanece gradualmente- la fase de atracción no dura para siempre.

Según un estudio realizado, los científicos encargados de tal investigación sospecharon de la existencia de la feniletilamina tras realizar ensayos con personas aquejadas del llamado “mal de amor”, una depresión psíquica provocada por una desilusión amorosa. Les llamó la atención la compulsiva tendencia de estas personas a devorar grandes cantidades de chocolate, un alimento especialmente rico en feniletilamina por lo que dedujeron que su adicción debía ser una especie de automedicación para combatir el síndrome de abstinencia causado por la falta de esta sustancia.

Con este artículo tan sólo traté de explicar la relación directa existente entre el consumo de chocolate y el llamado “mal de amor”. Aunque a simple vista pueda parecer ridículo y absurdo tal afirmación, lo cierto es que – y no podemos negarlo- es un echo científico que existe una química interna que se relaciona con nuestras emociones y sentimientos, con nuestro comportamiento, ya que hasta el más sublime está conectado a la producción de alguna hormona.
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